Acabo de aterrizar en casa después de pasar dos días y medio en el LAVA de Valladolid, que para mi han sido una de las mejores experiencias formativas que he vivido hasta el momento.
Ahora mismo tengo la cabeza como una olla a presión, por la cantidad de información recibida durante estos días, eso sí toda de gran calidad. He visto distintos lenguajes y formas de expresión, he oído ideas y pensamientos que me han movido por dentro, me han emocionado, me han ilusionado y me han IMPRESIONADO.